Hace ya un año el cambiemos, el sí se puede, él se puede vivir mejor llegaba para realizar la Revolución de la alegría y desde el 10 de diciembre el rumbo político de nuestro país experimentó un giro de 180 grados ¿Pero qué cambió en este año y con este nuevo modelo de país? ¿Quiénes se beneficiaron y quiénes se perjudicaron? ¿Qué te cuentan y que no te cuentan?

Este nuevo proyecto de país, venía a plantear nuevas reformas desde lo político, social, económico, educativo y comunicacional. ¿Pero dónde estamos luego de llegar a este primer año?

La fantasía de modificar el precio del dólar y no afectar los precios internos en nuestro país, fueron sólo palabras de campaña. Se devaluó, se generó una trasferencia de ingresos de los sectores populares a los sectores más acomodados. En síntesis, los ricos ahora son más ricos, y los pobres son más pobres. Se pronosticó una lluvia de inversiones, pero seguimos transitando un desierto árido con una inflación que crece, con una moneda degradada, y con la promesa de que siempre el próximo semestre será el ansiado refresco financiero. Aunque las inversiones no llegan, lo que sí llega es el endeudamiento internacional que en entre 2016 y 2017 será de 90 mil millones de dólares de deuda externa. Este nivel de endeudamiento es sólo comparable con la dictadura y los ‘90. Y ni siquiera tampoco lo es, porque la velocidad del endeudamiento indica una voracidad del capital concentrado en la Argentina que sólo fue posible cuando los militares estaban en el poder o cuando los ricos están en el poder sin contrapeso político.

La promesa de pobreza cero quedó en el aire, por el contrario se llevó adelante un achicamiento del Estado que se tradujo en la innumerable pérdida de puestos de trabajo, no sólo en el ámbito estatal sino también en el privado. La consigna de achicar el Estado es para agrandar la Nación. Es llevada adelante, no en el sentido que nos gusta a los que somos partidarios de la distribución del ingreso, de la salud pública y la educación pública, sino contrariamente, a favor del capital privado o en la creación de nuevos cargos en el Estado, que con tantas palabras que contienen esas nuevas designaciones, uno no sabe si es joda o es un nuevo personaje de Peter Capusotto.

Porque a pesar de mofarse en todo momento del Estado, fueron estos sectores quienes siempre se aprovecharon de él, pues fueron los mayores beneficiarios de la contratación de obra pública, pues fueron quienes hicieron rodar la bicicleta financiera, pues fueron siempre quienes evadieron impuestos abriendo cuentas en paraísos fiscales y fueron los que estatizaron sus deudas cuando fueron parte de gobiernos genocidas. En consecuencia, cuando perdieron lugares importantes volvieron como en el 55, en el 76 y como lo hacen ahora pero, con la particularidad de que fueron votados por la mitad más uno de la sociedad Volvieron a mentir con la promesa de pobreza cero, pues quedó como un slogan vacío. Este año se proponen cambiar esa promesa por lo siguiente: "'Pobreza cero' con cuatro años, es obvio que no se alcanza, lo fijamos como un camino, pero esta no puede ser la tarea de un gobierno". También con los nuevos puestos de trabajo que llegarían y no llegaron. Sumado a la preocupación de quienes tienen la suerte de todavía conservarlos y hoy se encuentran con el temor de que las condiciones laborales se ajusten a los nuevos tiempos. ¿Será que en estos nuevos tiempos se terminan muchos derechos conseguidos por los trabajadores en distintas luchas a lo largo de nuestra historia? No es verdad que los convenios laborales vigentes sean del siglo veinte. Más del 90 por ciento fueron renovados entre 2003 y 2015, cuando la negociación colectiva de trabajo volvió a tomar impulso tras liberarse del cepo que le habían impuesto el menemismo y la Alianza a los derechos de los trabajadores.

Se propusieron cambiar aquellos manejos que pusieran en duda los valores republicanos de un país a partir de ampliar la libertad de expresión. Mintieron también. Se persiguió a quienes pensaban diferente, se silenciaron voces, se acallaron medios, se comenzó a diseñar un relato “M “con un encubrimiento mediático de la información. Que cuando no pueden dar respuesta te responden: “Te la debo”. Estos manejos son imposibles sin un Poder Judicial que funciona como el brazo ejecutor de las persecuciones mediante intimidaciones judiciales. Logrando acallar o generar miedo en quien se opone, la detención de Milagros Sala es un ejemplo claro. Y por último una nueva ley electoral que ha fracasado en diferentes países del mundo, por la posibilidad de fraude que puede llegar a tener. Más allá de las complejidades y problemas del sistema actual, al cuarto oscuro se entra solo y cada uno sabe qué pone en el sobre sin que ninguna máquina sepa cuál fue su decisión. En lo social la desocupación se acrecienta, la falta de trabajo de un sector tarde o temprano afecta a otro y no sólo al hombre de a pie sino a pequeños comercios y pymes que a su vez deben dejar cesante a trabajadores generando una ampliación de la masa de desocupados. Permitiendo la baja del salario y un ampliación de los desocupados Nos preguntamos: ¿será que se necesita aumentar la tasa de desocupados? pues esto tiende a bajar el salario en beneficio de las grandes empresas que ante la falta de trabajo y la necesidad de la gente contratan por salarios por debajo de lo que corresponde. La educación fue otro punto cargado de cambios y miren si los hubo que, hasta el Ministro se propuso como gerente de recursos humanos ante los empresarios. Este título va en el mismo sentido con la vuelta de la meritocracia, que vuelve a marcar desde el Estado un desprendimiento de su rol a la hora de garantizar el derecho a la educación. La reducción de la inversión, el cierre de programas de política socioeducativa, el cierre de los Fines, no deja ver un futuro promisorio, cuando hasta hace un poco más de un año el futuro estaba plantado como un árbol joven y regado. El futuro, para gran parte de esa generación de clase trabajadora, de la mediana edad para arriba, estaba bien plantado porque si había trabajo, si había escolaridad, si los chicos manejaban la computadora, si existía la expectativa de la casa propia, si se podía terminar el secundario, si había universidades públicas, lo que había eran condiciones materiales para dormir en paz y con la idea de que los hijos tendrían una buena vida, y una vejez al menos contenida.

La idea de la igualdad de oportunidades, en la cual se pretende dar a todos lo mismo, es parte de un fachada que encubre la desigualdad, pues todos no parten del mismo lugar, todos surgen de diferentes contextos y si un Estado no puede intervenir para igualar esta situación de inicio despareja no se puede lograr una la inclusión educativa. Por último como medio de comunicación comunitario fuimos parte de la invisibilizacion del Estado al tercer sector, quien le sienta mucho mejor a aquellos medios que pareciera que por la forma de la construcción de la noticias y el relieve que colocan a unas sobre otras, volviera a considerar la Teoría de la Aguja Hipodérmica, la cual reafirma la manipulación y los efectos que ejercen los medios de comunicación de masas sobre la población, ya que existe una causa-efecto entre el emisor y el receptor. Es así que se considera que el mensaje no necesitaba ser verificado porque su contenido era incontrastable por el hecho que el medio de comunicación o los llamados líderes de opinión lo afirmaban.

Hubo cambios, se cambió pero aquella idea de mejorar lo realizado se convirtió en un ensanchamiento de la grieta, con una gran posibilidad de que la distancia sea tan grande que vuelva al país a momentos que no nos gustaría volver a atravesar.

Para volver a reconfigurar un modelo de país menos desigual será necesario subir el volumen a las demandas, tener presencia en la calle e intentar construir nuevos lazos comunes para evitar la fragmentación del campo popular, esa será la posibilidad de superar a la restauración conservadora. Y como expresó en algún momento Fidel Castro: "Ningún arma, ninguna fuerza es capaz de vencer a un pueblo que se decide a luchar por sus derechos".