El programa de REC, ¿Qué Ves?, programa magazine realizado por jóvenes estudiantes y ex estudiantes de Creciendo Juntos emitido de 18:00 a 20:30hs el sábado 19/12/15 hizo el siguiente análisis del inicio del mandato de Mauricio Macri, de sus medidas tomadas y DNU´S firmados.

Transitamos un estado abrumador de reflexiones que se desprenden acerca de lo que ocurrió en este año y lo que vendrá en el próximo, en otras palabras, lo que se cierra para abrirse. Como es de costumbre en la mayoría de nosotros cuando hacemos un balance del año la regla consta en que lo que se viene siempre tiene que ser mejor de lo que se va o en dicho caso pensamos estrategias de cómo corregir eso que salió mal, porque todo lo que pasó se fue, ya está, ya sucedió. Por el contrario, el porvenir es más seductor, suena mejor al pronunciarlo porque es pura superstición y deseos. Ahora bien, cabe preguntarse si llegando a este fin de año las reflexiones no son contrapuestas a lo dicho, es decir, si no hay una excepción a la regla de balance de fin de año. Quizás lo que se esté yendo no sea mejor de lo que llega. Dicho enunciado a esta altura del partido, transcurridos días muy enérgicos, con un pasado que irremediable vuelve… se asevera solo: mañana no será mejor.

Por lo pronto esta nota de fin de año busca romper con la idea de balance y sí pensar proyecciones en las cuales tendremos que involucrarnos sabiendo que la noche se va a volver más oscura y que estos disturbios y cimbronazos económicos y represivos son sólo el prólogo de un epílogo que muchos ya conocemos, una derecha de manual que lleva prácticas de las más conocidas en nuestra historia: censura, represión, recortes, tarifazos, despidos, devaluación, porque como ya dijimos, no sucederá nada en estos cuatro años que la historia no conozca, la historia una vez más se repite. No hay nada que no hayamos avisado, son tiempos cruciales de estos gobiernos latinoamericanos y populares. En Latinoamérica vuelve la derecha, una derecha que no es nueva, pero que sí se ha reciclado y vuelve hecha poder, por medio del terreno del lenguaje y el aval de los medios hegemónicos. En lo que respecta al lenguaje pudieron expresarse mejor y disfrazar, inclusive, lo que realmente son.

En su discurso de asunción Mauricio Macri mencionó los tres ejes de campaña: pobreza cero, lucha contra el narcotráfico y la unidad de los argentinos. Lo dicho se reflejó en el marketing pre-presidencial sugerido por sus asesores, cuando hablaba de "unidad", "diálogo", "nueva cultura", “nuevo tiempo", "cambio cultural", "consenso", "seriedad". Sabiendo que luego del dicho al hecho hay sin dudas un largo trecho. Una prueba es lo ocurrido en el Aeropuerto de Ezeiza donde los trabajadores de la empresa avícola de los hermanos Rasic, Cresta Roja, no recibieron ningún síntoma por parte del gobierno de “diálogo” ni de “consenso”. La gendarmería intervino según la Gobernadora María Eugenia Vidal y el Secretario de Seguridad Eugenio Burzaco porque “no son aceptables los cortes de ruta”. Más tarde la Ministra de Seguridad Patricia Bullrich mencionó que impulsará un cambio de paradigma, lo cual implica el debate de un protocolo que consiste en regular las protestas sociales para que no sean ocupando las calles.

En la misma tónica, en estos días andados, los anuncios de Prat Gay a cargo de la cartera de Hacienda y Finanzas, manifestando "estar contentos" de anunciar el fin del cepo al dólar, significó solapadamente la primera devaluación del gobierno Macrista. Visto y considerando que algunas más van a seguir, porque esto ocurre cuando la derecha y la economía es de corte liberal, ya hemos dicho que no va a pasar nada que nuestra historia no conozca. Quienes especularon desde los inicios del balotaje (empresarios y sectores privados) con una misma concepción ideológica con respecto al ahorro en dólares de la noche a la mañana duplicaron su patrimonio tras lo anunciado; por el contrario para la gente de a pie (que no ahorra en dólares) la maniobra financiera ocurrida no fue para nada satisfactoria. El salario no se condice con el precio de los productos en el supermercado. Lo ocurrido se debió a la especulación de cuánto el dólar cotizaría con este gobierno. El estado actual de la economía, principalmente que el salario no rinda, ocurre cuando se devalúa, aunque ellos lo llaman “sinceramiento de precios” pero es lisa y llanamente, devaluación.

Los economistas liberales y funcionarios del gobierno dicen que los precios de los productos se irán retrotrayendo, valga la siguiente aclaración, jamás en la historia de este país cuando el precio de un producto subió se logró bajarlo. Y menos en épocas de políticas estatales ausentes como las de este gobierno.

La carne hasta la fecha que suscribe este texto trepa en un aumento del 70%, los aceites aún 40% y los panificados, es decir todo lo que tenga relación con el trigo al 50%. Las medidas económicas que ya empezamos a vislumbrar son parte de este debate acerca de la concepción del Estado, mejor dicho, como decía Arturo Jauretche [1]: La economía la dirige el Estado o la dirigen los poderes económicos. Estamos en un mundo económicamente organizado por medidas políticas, y el que no organiza su economía políticamente es una víctima.

La decisión presidencial de no publicar los índices de inflación del INDEC, abre el camino a que las negociaciones paritarias se allanen, dado que no existirán cifras oficiales acerca de cuánto fue la inflación de estos meses.

Si llegase a desacelerar la inflación o llegara a un techo, el sector trabajador tendrá que olvidarse de las paritarias que fueron una creación del Kirchnerismo, porque el salario, en el mejor de los casos, va a corresponder a las mediciones inflacionarias, algo que por el momento no sucede, por eso el gobierno inevitablemente necesitará de desocupados. Ante los despidos iniciados en el sector público que no tardarán en llegar al sector privado por efecto del ejército de reserva que se crea repercutirá en la búsqueda de empleo y en la precariedad que eso implica, es decir ante la falta de laburo y la masa de desocupados creada no se discutirá salarios por temor a perder el trabajo.

Ya lo hemos mencionado, nuestra historia está compuesta de contrapuestos e intereses en pugna lo que hace que cualquier idea de unidad Argentina sea irrisoria porque uno siendo gobierno toma decisiones y eso implica conformar a algunos y perjudicar a otros. En estas semanas ya palpamos lo que eso implica, en un tiempo record de decretos como en ningún gobierno sucedió antes. Porque mal que nos pese, el riojano Carlos Menem tuvo el aval parlamentario.

Ante la imposibilidad de garantizar mayoría parlamentaria Macri asignó dos jueces en la Corte Suprema por decreto y en Comisión, lo cuales fueron bien recibidos por el presidente Ricardo Lorenzetti, el cual agregó que no se le consultó sobre las formas. Lorenzetti no pareciese ser el mismo que desafió al kirchnerismo cuando aclaró que “la Corte podía trabajar perfectamente con cuatro miembros”.

Los antecedentes de los nuevos magistrados, Horacio Rosatti y Carlos Rosenkrantz, pareciesen haber sido parte de una rosca política/empresarial. Rosatti es colega de Lorenzetti; Rosenkrantz es administrador de varios negocios del Grupo Clarín. Quienes hablaban de una “justicia independiente” sin ningún tinte político, ahora guardan silencio acerca de cómo el Poder Ejecutivo eludió al Congreso para designar a dedo a dos jueces del Tribunal. Cualquier crítica de avasallamiento institucional que se le adjudicaba al Kirchnerismo es un “poroto” ante las medidas tomadas por este gobierno.

El modus operandi continuó, ante los Decretos de Necesidad y Urgencia firmados por Mauricio Macri de vacaciones y con los pies en el lago Nihuill, efectuando la creación de la ENACOM (Ente Nacional de Comunicaciones). Como las declaraciones del Ministro de Comunicaciones Oscar Aguad en Cadena 3 acerca de que los medios van a competir libremente en el mercado y trataremos de ayudar a los más pequeños, es el regreso a la Ley de la selva o del mercado, inevitablemente quien tenga más capital más podrá comunicar. La ENACOM reunirá la administración económica y política de los dos organismos creados, uno por la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual como lo es Afsca y el otro creado por la Ley Argentina Digital. Cabe resaltar que ambas leyes transitaron el curso democrático. El avasallamiento a las instituciones, a ambas leyes, implica considerar que estamos frente a modos dictatoriales. La Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual fue y es hasta ahora la más debatida en nuestra historia, que llegó a instancias que ninguna ley alcanzó.; que fue producto de las luchas populares y una conquista de las mismas, la cual se debatió en centenares de foros a lo largo y a lo ancho del país, de hecho, en 1984 el entonces presidente Raúl Alfonsín dicta el decreto 1151/84, suspendiendo todo tipo de adjudicación de licencias hasta no llegar a la aprobación de una nueva ley de radiodifusión de la democracia que suplante al decreto de la dictadura cívico militar 22.285/80.

Todos los gobiernos tuvieron sus propuestas para una nueva norma que se ajustase a la democracia. Pero para eso tuvo que pasar un cuarto de siglo, habiendo 70 proyectos de ley que no llegaron a tratarse, en 2004 medios comunitarios, sindicatos, universidades y otros diversos grupos que insistían en esta problemática social lograron que 300 organizaciones se agruparan para conformar la Coalición por una Radiodifusión Democrática con la elaboración de 21 puntos considerando que la comunicación es un derecho humano. En ese camino atravesaron con disgusto el decreto 527/05 durante la presidencia de Kirchner que permitió la fusión de Cablevisión con Multicanal, sin embargo luego en 2008 en pleno conflicto de la 125 significó el punto de inflexión del Kirchnerismo. Cristina Kirchner toma cartas en el asunto y así en 2009 se elabora el proyecto de Ley contemplando los primeros 21 puntos elaborados. El proyecto se debatió en 24 foros y en más de una decena de audiencias públicas en todo el país, donde se recibieron más de 1200 aportes con modificaciones. En 2009 llega al Congreso Nacional donde es sancionada y luego de tres años después es declarada constitucional por la Corte Suprema de la Nación en toda su integridad. Hoy volvemos a discutir el ejercicio comunicacional a partir de decretos presidenciales que retrotraen a considerar la comunicación como en la Ley de Radiodifusión de la dictadura, es decir, como una mera mercancía y no como un derecho humano inalienable. De un tiempo a esta parte se comprendió que el rol de los medios en la vida democrática no es “moco de pavo”, realmente el medio incide en nuestra forma de ver el mundo u ocultar al mismo, principalmente el riesgo se corre cuando la democracia no se garantiza para el ciudadano.

Después de doce años de comodidad, se enfrentan años difíciles, nos vamos a volver a curtir porque el país es gobernado por sus dueños. Tendremos la primera experiencia no sólo de vivir en una Ceocracia, como adjetivaban algunos usuarios en las redes, sino también en una Plutocracia o en una Mediocracia que no quepa dudas que esto es así. En este juego estamos, será estratégico el rol que cumpla el Partido Justicialista, de todos modos esperemos no llegar al punto de que se afecten los intereses de los sectores “clase medieros” para barajar y dar de nuevo. Ahora queda la calle, queda la plaza, las elecciones se ganan o se pierden, lo que no se pierde son la convicciones y por esas convicciones son por las que vamos a estar militando estos años. Porque parafraseando al escritor Roberto Arlt [2] “el futuro es nuestro por prepotencia de trabajo” y para aquellos que siempre nos pensamos desde la incomodidad esto es volver a ver el futuro repetiendo el pasado.

[1] Arturo Jauretche, pensador popular, integrante fundador de FORJA .

[2] Roberto Arlt, escritor argentino, prólogo de Los Lanzallamas, 1931.

Editorial, ¿Qué Ves? Sábado 19/12/15