Fueron tres meses de un silencio atronador, la coyuntura del país efectivamente cambió. Frente a eso las redes sociales, grupos auto-convocados en plazas, los sindicatos y las organizaciones políticas necesitaron consolidar respuestas ante esa bruma espesa de decretos de necesidad de urgencia, despidos, inflación, tarifazos, flexibilidad laboral, endeudamiento económico y crisis de representación política ligada a las fracturas del FpV en Cámara de Diputados.

Con el agregado de internas en el mismo FpV luego de la derrota electoral, como también las elecciones del Partido Justicialista que provocaron una secuela de heridas que hoy nos demuestra que sólo el tiempo y una conducción cicatrizan.

El silencio en política suele ser un riesgo, sin embargo, lo ocurrido en los Tribunales de Comodoro Py no fue así. Quizás porque Cristina Kirchner entiende que hay otros tiempos que se requieren para hacer política, respetando el voto popular que eligió a la gestión actual. CFK volvió al ruedo y junto a ella se estima que hubo, según las organizaciones políticas, alrededor de 250 mil y 300 mil personas. Las calles volvieron a hablar, a pedir pista para legitimar la conducción de un proyecto nacional & popular. Por más que en los meses transcurridos se haya puesto en incertidumbre el liderazgo de la ex-presidenta, el orden del discurso, los diálogos, los silencios, la empatía demostraron en ese encuentro que los sentimientos y convicciones de quienes se acercaron a los Tribunales de Retiro, provocaran que el sol aparezca luego de una llovizna intensa y duradera componiendo una escena imborrable. Asegurando así que es el movimiento el que hace a la conducción y no la conducción al movimiento. En su discurso no se convocó a la unificación del Peronismo, ni hubo indicaciones al mismo Kirchnerismo, sino a la construcción de un frentismo ciudadano lejos las banderas partidarias y cerca del interés de las mayorías.

El disparate de la citación a indagatoria por parte del Juez Claudio Bonadío sobre la causa dólar futuro, la cual acusa a la ex presidenta junto con otros funcionarios (Presidente del Banco Central, Alejandro Vanoli y el ministro de Economía, Axel Kicillof) de haber promovido desde el Banco Central la operatoria de venta a dólares a futuro, que consiste en la venta del dólar a un precio para una fecha futura de vencimiento de cotización. Si en esa fecha el dólar cotiza más alto, el comprador se queda con una diferencia a su favor, si por el contrario la cotización es más baja, la diferencia es para el Estado. En primer lugar qué tiene que ver un presidente con la decisión del Banco Central que es entidad autárquica, una decisión del Presidente del Banco Central. En segundo lugar la venta se hizo en consonancia con el presupuesto nacional que aprobó el Congreso. En tercer lugar y último una pregunta: Por qué Bonadío no cita al ministro actual del Banco Central y al ministro de Hacienda y Finanzas que son los que negociaron con los compradores del dólar a futuro, es decir ¿Por qué no cita a los banqueros a los CEOS y a los representantes de Cablevisión?

Es una operatoria normal que el Banco Central hizo en otra oportunidades que busca la estabilidad del tipo de cambio frente a las problemáticas que trae el dólar en nuestra economía y no sería ninguna sorpresa que el mismo Federico Sturzenegger lo haga, siempre y cuando haya un interés político para regular el mercado frente a la especulación y las corridas cambiarias, algo que hasta el momento brilla por su ausencia, de hecho la maniobra realizada fracasó porque el actual gobierno devaluó y eso trajo pérdidas cuando pudo haber traído beneficios.

La cita la hizo Bonadío quien dio lugar a esa marea de cuerpos que acompañó a la ex – presidenta a la indagatoria, lo que provocó un mal día para el oficialismo porque la calle no calló, volvieron remembranzas de una memoria colectiva que el Macrismo la considera parte del pasado. Las justificaciones vagas de Bonadío terminaron provocando que “el tiro le saliera por la culata” debido a que CFK presentó un juicio político para el juez por su poder “abusivo y arbitrario”. Veremos cómo sigue el curso de esto. Pero lo ocurrido en estas semanas con la causa dólar a futuro da lugar a visibilizar que hay una justicia politizada y una politización de la justicia, uno de los resortes democráticos que en treinta años de democracia ha quedado intacto, es decir, se rompió definitivamente con el mito de la justicia independiente. La causa Papel Prensa que da cuenta de la entrega del papel al Grupo Clarín a cambio del silencio y la complicidad de los crímenes de lesa humanidad efectuados por el golpe cívico-eclesiástico - militar, hoy duerme el sueño de los justos en el despacho del juez Julián Ercolini, esto remite a reafirmar lo anteriormente dicho: hay una justicia politizada y una politización de la justicia que siempre la hubo, pero que no se reconoce como tal.

Finalmente, en la indagatoria Cristina Fernández de Kirchner sabía lo que ocurriría, de hecho decidió politizar la cuestión, se presentó sin fueros judiciales sabiendo que por sentido común la práctica no sería la indicada, aun así decidió exponerse, redobló la apuesta y afirmó, que sus únicos fueros son los del pueblo. Volviendo como un líder y no como una ex-mandataria.

El envión que tomó la convocatoria rompió con cualquier lógica de la militancia paga y del fanatismo. Fue un desahogo masivo ante una gestión que retiró al Estado como jugador clave de la economía y la política del país. Lo ocurrido es parte de una música transgeneracional que cada vez más se puede escuchar y que no se vincula estrictamente a lo partidario, es más, Cristina Kirchner mencionó la construcción de un Frente Ciudadano que involucre una pregunta precisa ¿Y a ustedes cómo les va? ¿Mejor o peor que antes? La propuesta es ambiciosa porque implica que la misma ciudadanía se entienda en una perspectiva de derechos que tienen y que deben ser garantizados por el Estado y el gobierno de turno. La vida democrática contiene formas y funciones de representaciones, lo cual no excluye la participación ciudadana, ni la posibilidad de dejar de vigilar esos derechos fundamentales para la sociedad, más aún cuando un lobo cuida de los corderos. Es más, sucede hoy, con el derecho al trabajo y a la comunicación, derechos avasallados en esta gestión.

El llamado a la construcción de un Frente Ciudadano apela a que cada ciudadano salvaguarde sus condiciones y calidad de vida propia y de la comunidad. El desafío es complejo pero provocaría que la vara esté muy alta para cualquier gestión de gobierno, será cuestión de tiempo para poder analizar cómo avanza la propuesta que no contará ni con partida presupuestaria institucional ni del Estado mismo, de todas formas las migajas exceden a esta articulación imaginable. Si el Frente Ciudadano toma efectos prominentes implicaría revisar las construcciones políticas e institucionales.

El tiempo y las circunstancias que nos involucran son la política misma, ese todo dinámico y complejo, La cita de Bonadío contribuyo para el futuro político de la ex-presidenta y está pasando.