El 3 de Junio se realizó la segunda convocatoria #NiUnaMenos donde hubo una multitud de 150 mil personas convocada por varios colores y diversas banderas políticas y de agrupaciones, cantando protestas, alzando con firmeza carteles con pedidos, denuncias de una sociedad patriarcal y machista. Son 286 femicidios registrados en 2015 y 66 en lo que va de este 2016.

#NiUnaMenos surgida como una convocatoria realizada por periodistas con militancia en género, toma un impulso por las redes sociales llegando en todo el país y es el resultado de un fenómeno comunicacional que rompió con las agendes establecidas y los parámetros que los medios hacían de la problemática.

Esa primera marcha como esta segunda logró agrupar esas voces silenciadas en gritos, la angustia en fortaleza y el dolor en lucha. En este instante histórico vemos la conformación de un feminismo popular surgido del cansancio, del hartazgo, de la humillación por el acoso callejero por la violencia simbólica, física y doméstica por nombrar sólo algunas. Un feminismo juvenil que atraviesa e involucra a varias generaciones que tienen el poder de romper el silencio y decir no en lo que no se quiere y que inevitablemente conduce al replanteo de nuevas masculinidades, la lucha de equidad de género involucra a ambos.

Un feminismo que es cuestionador y crítico de la cultura falocrática. Que de a poco ha podido romper con los pretextos cómplices como el de… “algo habrá hecho”, términos utilizados para justificar la violencia, el golpe, el abuso, el insulto, el desprecio, el acoso.

Hace no mucho los medios de comunicación principalmente los informativos presentaban la muerte o el asesinato de una mujer como un “crimen pasional” cuando ahora hablamos de femicidios. Lo dicho no quita que hay tantísimas transformaciones. Todavía muere una mujer por día porque el patriarcado aún permanece naturalizado porque no hay lugar al cuestionamiento para que el silencio sea atronador. Aún faltan políticas estatales que promuevan el orden naturalizado de las desigualdades de géneros, entre ellas, la implementación de la Ley 26.485 de protección integral contra la violencia de género, sancionada en 2009 que aún cuenta con presupuestos escasos para las víctimas de violencia. A esto se suma que la creación realizada por el poder legislativo de la Comisión de Familia, Mujer, Niñez y Adolescencia se reunió solo una vez durante este año. Actualmente al frente de la Comisión está Julián Dindart que fue designado por el actual gobierno. Dindart anteriormente estuvo a cargo del Ministerio de Salud de la Provincia de Corrientes en una oportunidad cuando fue consultado por el embarazo de dos niñas menores en la provincia, dijo: “Algunas (chicas) se embarazan porque tienen un recurso económico como premio” haciendo referencia a la Asignación Universal por Hijo.

La lucha continúa con varias consignas que resonaron en esta marcha entre ellas por el aborto legal, contra la Justicia machista y la violencia de género. La vuelta de la derecha en Latinoamérica pareciese agudizar más la situación de la división de géneros y el patriarcado. Entre una de los tantos vetos de Mauricio Macri como Jefe de Gobierno fue la ley que regulaba la realización de abortos en los casos en los que el embarazo afecta la salud de la madre o es consecuencia de una violación y la eliminación de la Oficina de Trata de Personas. El actual gabinete de Michel Temer en Brasil no está conformado por ninguna mujer.

Una vez más en el #NiUnaMenos las calles no callaron y se salió al grito de “vivas nos queremos”.