Desde REC (Radio Estudiantil Comunitaria) manifestamos nuestro absoluto repudio a lo ocurrido el 4 de Agosto en la casa de las Madres de Plaza de Mayo.

El hecho es una práctica que una y otra vez se hace llaga con este gobierno. La forma es la misma, cuando el gobierno decide tomar medidas anti populares y se lo ve complicado por la falta de aceptación de las mismas, recurre a una justicia que se prestó desde inicios del mandato a un linchamiento mediático, por lo tanto, político.

Quizás te podrá gustar más o menos Hebe de Bonafini, podrás coincidir más o menos con ella, como nos pasa con cualquier persona. Pero resulta imposible negarle a esa madre el lugar de defensora de los derechos humanos en la Argentina, más aun, en tiempos que fueron dolorosos y tristes de nuestra historia.

Hebe de Bonafini decidió ponerle un freno a esta justicia que se politiza y a esta política que se judicializa. El negarse a declarar es una señal a eso, al cansancio extremo. Tanto la Fundación de Madres de Plaza de Mayo como Hebe misma se presentaron al juzgado todas las veces que las convocaron e incluso entregó más documentación de la que solicitaron.

La orden de detención solicitada por el Juez Martínez de Giorgi, la cual ahora levantó y decidió tomar declaración en la casa de las Madres, responde a un clima tenso, el gobierno se está midiendo, nos está midiendo, va probando cuánto puede avanzar y cómo son los reflejos.

La antesala a esto fue encarcelar a Milagro Sala y las múltiples causas que el gobernador Gerardo Morales descarta cuando alguna pierde validez y sustento.

Toda decisión por más que no se presente así es política, las idas y vueltas del juez reafirman lo dicho. La llegada del Macrismo intenta replantear lecturas de la historia, desde lo que dicen como desde lo que omiten. A inicios de este año la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación consideró oportuna la prisión domiciliaria a los acusados de crímenes de lesa humanidad mayores de 70 años. Uno de cada tres represores ya goza de ese privilegio según el CELS (Centro de Estudios Legales y Sociales) ahora bien, esto no es lo mismo que abrirlo de forma automática.

En tiempos de retrocesos, los pañuelos vuelven a hacer la guía de nuestra historia. No olvidarse de esto es el comienzo.