El 7 de Julio día del periodista, asoma como ineludible la imagen Rodolfo Walsh. De ascendencia irlandesa nace en Choele-Choel provincia de Rio Negro se traslada a Buenos Aires para hacer sus estudios secundario. Ingresa como pupilo al Instituto Fahy en un Moreno muy distinto a que conocemos hoy y que homenajea también a otro gran periodista comprometido con su tiempo. Walsh solía ironizar con respecto a sus oficios decía que había sido lavacopas, limpiavidrios, vendedor de antigüedades, escritor y criptógrafo. Apropósito del oficio de periodista decía que “las dos cualidades esenciales de un periodista son la exactitud y la rapidez”

En junio de 1956 se produjo un levantamiento militar contra el gobierno de facto que había derrocado a Juan Domingo Perón en septiembre de 1955. El levantamiento fue reprimido y durante la madrugada entre el 9 y el 10 de junio nueve civiles fueron detenidos y fusilados en un basural de José León Suárez nace con ese acontecimiento “Operación Masacre”. Esta obra literaria reúne esas dos esencias e incorpora una que lo acompañará hasta su muerte: El compromiso.

Este año se cumplen 40 años de sus asesinato a manos de los grupos de tarea de la última dictadura cívico militar clerical cuando intentaba difundir su “Carta abierta de un escritor a la Junta miltar”

La carta tiene una apabullante actualidad:

“…En la política económica de ese gobierno debe buscarse no sólo la explicación de sus crímenes sino una atrocidad mayor que castiga a millones de seres humanos con la miseria planificada.

En un año han reducido ustedes el salario real de los trabajadores al 40%, disminuido su participación en el ingreso nacional al 30%, elevado de 6 a 18 horas la jornada de labor que necesita un obrero para pagar la canasta familiar, resucitando así formas de trabajo forzado que no persisten ni en los últimos reductos coloniales.

Congelando salarios a culatazos mientras los precios suben en las puntas de las bayonetas, aboliendo toda forma de reclamación colectiva, prohibiendo asambleas y comisiones internas, alargando horarios, elevando la desocupación al récord del 9%12 prometiendo aumentarla con 300.000 nuevos despidos, han retrotraído las relaciones de producción a los comienzos de la era industrial, y cuando los trabajadores han querido protestar los han calificados de subversivos, secuestrando cuerpos enteros de delegados que en algunos casos aparecieron muertos, y en otros no aparecieron. 

Tampoco en las metas abstractas de la economía, a las que suelen llamar "el país", han sido ustedes más afortunados. Un descenso del producto bruto que orilla el 3%, una deuda exterior que alcanza a 600 dólares por habitante, una inflación anual del 400%, un aumento del circulante que en solo una semana de diciembre llegó al 9%, una baja del 13% en la inversión externa constituyen también marcas mundiales, raro fruto de la fría deliberación y la cruda inepcia.

Dictada por el Fondo Monetario Internacional según una receta que se aplica indistintamente al Zaire o a Chile, a Uruguay o Indonesia, la política económica de esa Junta sólo reconoce como beneficiarios a la vieja oligarquía ganadera, la nueva oligarquía especuladora y un grupo selecto de monopolios internacionales encabezados por la ITT, la Esso, las automotrices, la U.S. Steel, la Siemens, al que están ligados personalmente el ministro Martínez de Hoz y todos los miembros de su gabinete.

Un aumento del 722% en los precios de la producción animal en 1976 define la magnitud de la restauración oligárquica emprendida por Martínez de Hoz en consonancia con el credo de la Sociedad Rural expuesto por su presidente Celedonio Pereda: "Llena de asombro que ciertos grupos pequeños pero activos sigan insistiendo en que los alimentos deben ser baratos".

Desnacionalizando bancos se ponen el ahorro y el crédito nacional en manos de la banca extranjera, indemnizando a la ITT y a la Siemens se premia a empresas que estafaron al Estado, devolviendo las bocas de expendio se aumentan las ganancias de la Shell y la Esso, rebajando los aranceles aduaneros se crean empleos en Hong Kong o Singapur y desocupación en la Argentina. Frente al conjunto de esos hechos cabe preguntarse quiénes son los apátridas de los comunicados oficiales, dónde están los mercenarios al servicio de intereses foráneos, cuál es la ideología que amenaza al ser nacional.

Estas son las reflexiones que en el primer aniversario de su infausto gobierno he querido hacer llegar a los miembros de esa Junta, sin esperanza de ser escuchado, con la certeza de ser perseguido, pero fiel al compromiso que asumí hace mucho tiempo de dar testimonio en momentos difíciles.

En estas líneas queremos recordar a Rodolfo Walsh un periodista comprometido con su época, con su pueblo. Sobretodo en nuestra actualidad donde el periodismo parece arrojado a la lógica del espectáculo más barato o peor aun es utilizado por los operadores de los grandes medios, para el beneficio propio como herramienta de ocultamiento, atontamiento, o persiguiendo un objetivo lisa y llanamente falaz. Por eso las palabras de Walsh resultan demoledoras.

“Un intelectual que no comprende lo que pasa en su tiempo y en su país es una contradicción andante; y el que comprendiendo no actúa, tendrá un lugar en la antología del llanto, no en la historia viva de su tierra."