Este espacio forma parte de repensar las prácticas que nos atraviesan como Institución, pues estas prácticas conllevan ideas y es el conjunto de esas ideas las que construyen una postura ideológica, que se despliega en el quehacer diario pero no como una fórmula teórica a desarrollar sino como una construcción colectiva que no sólo se planta con los pies en la escuela, sino con los pies en la realidad social que nos atraviesa.

Y cuando hablamos de construcción colectiva sabemos que no hablamos de una tarea sencilla, pues acordar en la diversidad, escucharnos, darle valor a la palabra (la de las familias, las de los docentes y sobre todo la de los estudiantes) pareciera ser algo sencillo, pero no lo es. Obviamente que resolver individualmente es más rápido, menos conflictivo ya que el que decide es uno en soledad.

Entender el trabajo colectivo es comenzar a transitar sin certezas porque es a partir de la duda o desde la pregunta cómo vamos construyendo en el andar cotidiano una identidad común. Y es desde aquí como surge la idea de una Escuela “Sin Patrón”, sin dueño y autogestiva. ¿Pero qué se entiende por autogestión? ¿Autogestión y construcciones colectivas son conceptos que se relacionan o no?

Por eso desde este periódico aprovechamos para invitarlos a que se animen a transitar esta experiencia educativa que es Creciendo Juntos.